Recuerdo esa tarde cuando te pinté los lunares, también el día que te quedaste dormida en mis piernas; recuerdo todo Ale, pero lo único que no sé en qué lugar de mi cabeza está es el momento en que te empecé a querer como te quiero. He llegado a pensar que podría dar la vida por ti, porque eres mucho, casi como mi hermana de sangre. Eso ya es bastante.Me gusta la ternura que hay en tus ojos y los suaves que son tus mejillas; me gusta que me digas que estoy gordo, y te rías y te rías. Me gusta cuando dices que estas cerda y me miras con una cara como diciendo: "Ya sé que no estoy cerda y que me veo excelente en este polo pero solo dilo ya?" jaja. Me encanta cuando vienes y redecoras mi apartamento, cuando te quedas dormida en mi cama y dejas tu aroma, cuando cocinamos juntos en el microondas.
Te extraño mucho, y te necesito aquí. No sé si vengas, no soy tan egoísta para pedirtelo; solo sé que aquí vas a estar bien conmigo y nadie te va a herir porque yo no lo voy a permitir.
Ojalá nunca más llores por un pendejo, ojalá que hayan millones de Cokes en mi refrigerador y harto popcorn Butter Lovers. Ojalá que salga la 4ta season de True Blood y que la veamos todo el día. Que me acompañes por ahí y que me abraces hasta que te quedes dormida.
No sé como explicarte que eres todo. Que yo voy a estar allí siempre. Pintandote lunares y diciendote que de espaldas te ves crujiente (jajaja ¿te acuerdas?). Y es que es verdad, de espaldas eres una piltrafa, que no para de hablar y que siempre me acompaña.
